Profertil

Armando Sensini

‚ÄúSensini naci√≥ el 21 de septiembre de 1909 en Ingeniero White y jug√≥ al f√ļtbol. Ten√≠a de ladero a Ernesto Lazzatti y en la delantera a Troncoso y Romano, jugaba a la ma√Īana, a la tarde y a la noche y pod√≠a haber jugado una semana entera.

armando-sensini-2En 1954 Armando Sensini fue a correr la Primera Marat√≥n de El Gr√°fico. Se realiz√≥ el 2 de diciembre y su largada se hizo¬† desde Editorial Atl√°ntida, Azopardo y M√©xico con 226 atletas. Represent√≥ a Comercial. Su camiseta v√≠ctima de muchas lavadas, estaba descolorida. Era verde, parec√≠a azul. Cuando punteaba la prueba, por las calles de Buenos Aires, lo alentaban grit√°ndole: ‚Äú¬°Dale, Atlanta‚Ķ!‚ÄĚ

(Después, en los comentarios de la carrera, Borocotó, en sus Apiladas, de la famosa página de la revista, contó lo de Comercial, Atlanta y la camiseta descolorida y corriendo en alpargatas)
Sensini se mantuvo en la punta hasta Casa Amarilla. All√≠ se acerc√≥ Ra√ļl Ibarra. Cuando Sensini lo vio cerca hizo un esfuerzo y quem√≥ las √ļltimas energ√≠as. Casi a la entrada de la cancha de Boca ‚Äď la llegada ‚Äď Ibarra lo pas√≥ y gan√≥.
Ibarra ten√≠a un profesor, un entrenador. Sensini era autodidacta que corr√≠a entre los √°rboles del camino entre Bah√≠a y White. Pero Ibarra fue una figura de proyecci√≥n internacional durante muchos a√Īos. Un verdadero campe√≥n.

La reglamentaci√≥n de la carrera determinaba que los corredores deb√≠an hacerlo por la calle. En aquel Buenos Aires de los a√Īos 30 el 95% de las calles eran adoquinadas. Sobre la marcha, las autoridades de la prueba comprendieron su error y fueron avisando a los atletas, meg√°fono en mano, que pod√≠an subir a la vereda. Todos subieron. Menos Sensini. Que sigui√≥ por la calle‚Ķ

El 15 de diciembre, dijo El Gr√°fico, expresaba lo siguiente: ‚Äú Fueron dos figuras de la Marat√≥n de los Barrios. Superior, sin duda, Ibarra, se hizoacreedor al triunfo, pero √©l mismo reconoci√≥ las extraordinarias condiciones de Sensini, a quien se debe el magn√≠fico tiempo empleado. (‚Ķ) creemos que es justo que ese honor sea compartido, por los dos protagonistas de la violenta lucha entablada en las calles de Buenos Aires‚ÄĚ

El reglamento de 1935, para la Segunda Maratón, decía que podían correr todos menos el ganador de la anterior. Pero a Sensini no lo inscribieron. Gastón Martínez Vázquez, director de la revista y de la carrera, dijo que en la Primera Maratón de los Barrios, había dos ganadores: Ibarra y Sensini.
Una injusticia. Pero al mismo tiempo, un reconocimiento.

Continuaba El Gr√°fico: ‚ÄúSensini naci√≥ el 21 de septiembre de 1909 en Ingeniero White y jug√≥ al f√ļtbol. Ten√≠a de ladero a Ernesto Lazzatti y en la delantera a Troncoso y Romano. Jugaba a la ma√Īana, a la tarde y a la noche y pod√≠a haber jugado una semana entera. Quiso ser ferroviario y rindi√≥ examen en Remedios de Escalada. Uno de los m√©dicos le dijo:¬īUd no puede ser maquinista, es enfermo del coraz√≥n¬ī. Cuando regres√≥ fue con su hermano Emilio a que lo revisara un m√©dico de White, que lo encontr√≥ sano.

‚ÄúSabe, doctor ‚Äď dijo Emilio ‚Äď lo traje porque en la capital le dijeron que es enfermo del coraz√≥n‚ÄĚ ‚Äú¬°Ay‚Ķ! ¬°Caramba‚Ķ! ¬ŅA ver‚Ķ?‚ÄĚ
Lo revis√≥ de nuevo y ¬īle encontr√≥ ¬īun soplo en el coraz√≥n. Le dijo que necesitaba descanso y si, era posible, que cambiara de aire. ‚Äú¬°Pero, doctor, si corro todo el d√≠a‚Ķ!‚ÄĚ
‚Äú¬°No corras m√°s!‚ÄĚ

Agrega la nota de la revista: ‚Äú Se fue a Plaza Huincul, donde su cu√Īado era jefe de estaci√≥n. Descans√≥ dos meses y el 25 de mayo de 1931 se corr√≠a una carrera de 1500 metros. ‚ÄúCorr√© ‚Äď le dijo su cu√Īado ‚Äď y si termin√°s la carrera es se√Īal de que no ten√©s nada en el coraz√≥n. Si no, tienen raz√≥n los m√©dicos‚ÄĚ.

La carrera tuvo suspenso por mal tiempo y en vez de largarse a la ma√Īana, se posterg√≥ para la tarde. Larg√≥ en punta y cuando faltaban cien metros, se detuvo por dos minutos.
Los ravioles del mediod√≠a hab√≠an hechos estragos en su est√≥mago. Lo pasaron dos, pero sigui√≥ y lleg√≥ tercero. ‚Äúle dijeron que del coraz√≥n estaba bien pero‚Ķ el est√≥mago no hab√≠a aguantado‚Ķ!‚ÄĚ ironiza la nota.

Gan√≥ el 12 de octubre una carrera de tres mil metros. Aument√≥ las distancias y gan√≥ siempre. Volvi√≥ a jugar al f√ļtbol y un d√≠a corri√≥ 44 kil√≥metros (m√°s que una marat√≥n) en 3 horas 10 minutos. Despu√©s se fue a jugar al f√ļtbol. El ‚Äúenfermo del coraz√≥n‚ÄĚ.
En las calles, en los potreros, en las canchas de f√ļtbol de Ingeniero White y de Bah√≠a Blanca, Armando Sensini inici√≥, desde muy jovencito, su actividad deportiva. Jugaba en las divisiones de menores del Club Comercial y en muchas ocasiones actuaba en una divisi√≥n a la ma√Īana y en otra por la tarde. Dos partidos en un d√≠a y adem√°s entrenamiento de varios kil√≥metros de forma simult√°nea eran frecuentes.

Si bien no ten√≠a un f√≠sico aparentemente robusto ‚Äď 1,70 de altura y poco m√°s de 65 kilos de peso ‚Äď su resistencia al cansancio era singular. En la ruta de 10 km. entre Ingeniero White y Bah√≠a Blanca se lo ve√≠a de ida y vuelta con paso firme en los entrenamientos previos a cada carrera. Y como el camino est√° bordeado de a√Īosos √°rboles, iba esquiv√°ndolos en zig-zag.
Ya en Ingeniero White, se anotó en la Doble Bahía Blanca-Ingeniero White. La distancia, 21 kilómetros. Cuando llegó al Puerto Nacional el pelotón esta a 200 metros. Los encontró de vuelta y cuando pasó por la casa del médico, lo vio en el patio y le gritó: “¡Doctor…aquí va el enfermo del corazón!
Ganó por amplio margen en una hora y 21 minutos.

Llego a correr antes de la Marat√≥n del El Gr√°fico, en 1933, dos carreras en un mismo d√≠a. Por la ma√Īana fue segundo de Roger Cevallos en cinco mil metros, en 16 minutos 10 segundos y por la tarde repiti√≥ el segundo puesto, esta vez de Emilio Laino, en diez mil metros, en 34 minutos
El 4 de mayo de 1947 gan√≥ en R√≠o de Janeiro, la Marat√≥n de los 32 kil√≥metros y en 1948 en los Juegos Ol√≠mpicos de Londres, cuando tres argentinos, Delfo Cabrera, ganador; Eusebio Gui√Īez, quinto y Armando Sensini, noveno, cumplieron con una haza√Īa nunca alcanzada hasta hoy, por ninguna delegaci√≥n argentina.

En medio de esas proezas atléticas hay infinidad de anécdotas que amenizan los recuerdos de una vida dedicada al deporte sin otro interés que el de hacer realidad la frase distintiva del cuerpo sano en la mente sana.

Armando Sensini falleci√≥ en Mar del Plata el 21 de octubre de 1979. Ten√≠a 70 a√Īos.

Fuente: Apuntes del periodista Ampelio Liberali, en sus libros ‚ÄúHistorietas Whitenses‚ÄĚ e ‚ÄúHistorietas Comercialinas‚ÄĚ