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¿Qué pasará con la Copa 2018?

En Rusia se recibió con indignación la noticia de la renuncia de Stepp Blatter. Cunde el pánico de que se revea la decisión de designar al país como sede del Mundial 2018, especialmente porque ya hay inversiones multimillonarias en marcha en preparación para el gran acontecimiento.

Putin siempre tuvo muy buena relación con Blatter, especialmente porque este último fue un firme defensor de Rusia como sede del mundial 2018. Interrogado el Ministro de Deporte, Vitaly Mutko sobre la posibilidad de que se cancele el Mundial 2018  como resultado de la investigación a la FIFA por corrupción, contestó que no hay razón alguna para hacerlo  porque Rusia está cumpliendo con todas las obligaciones fijadas por la FIFA y por Rusia misma. Rusia se está preparando para la Copa Mundial. No hay defectos  de preparación y no reo riesgos de que se cancele»

Están refaccionando el estadio Luzhniki en el sudoeste de Moscú. Construido al estilo del imperio Estalinista, fue inaugurado en 1956 con el nombre de Estadio Central Lenin y fue sede en los Juegos Olímpicos de verano de 1980. Todavía hay una enorme estatua de Lenin que domina la entrada, pero el interior ha sido vaciado y solo la fachada  y partes del techo están intactos.

El comité organizador insistió esta semana  que las investigaciones a la FIFA no afectan los planes para el próximo mundial.

Por su parte, según informa hoy el New York Times, el secretario general de la FIFA dijo el miércoles que él no había autorizado una transferencia de US$ 10 millones y  mantuvo que él no había hecho nada malo.

Durante una conferencia de prensa junto al ministro de deporte ruso, el funcionario de la FIFA, Jérôme Valcke, dijo también que la Copa Mundial 2015 en Rusia «debe ser protegida» y que las propuestas para 2026 serían temporariamente suspendidas a raíz del escándalo generado por las denuncias de corrupción.

Valcke, dice el New York Times, es el alto funcionario de la FIFA que, según los investigadores norteamericanos transfirió US$ 10 millones a cuentas controladas por un funcionario regional de fútbol del Caribe.  El 1° de junio, Valcke dijo en un email al New York Times que no solo no había autorizado el pago sino que tampoco tenía la autoridad para hacerlo.