Profertil

«El balance de estos dos años para la Estación de Rescate de Fauna Marina es súper positivo y hemos hecho mucho más de lo que esperábamos»

El Biólogo Pablo Petracci, una de las caras visibles del ente local que funciona en la zona de Galván, hizo un breve repaso sobre estos 2 años de vida y los proyectos programados para el futuro.

A dos años de su inauguración y desarrollando un trabajo hasta el momento inédito en nuestro medio, el Biólogo Pablo Petracci compartió algunos aspectos salientes sobre el camino recorrido por la Estación de Rescate de Fauna Marina «Guillermo Fidalgo», que funciona en la zona de Puerto Galván.

«Este momento lo estamos atravesando con algunas limitaciones producto de la situación que estamos viviendo, aunque la fauna sigue con su vida normal. Incluso, entre febrero y marzo recibimos pingüinos magallánicos que suelen aparecer en mal estado sanitario y lleva un tiempo ponerlos en condiciones. Nos agarró la cuarentena en el medio de esa tarea, así que estamos cumpliendo con la ley y esperando el momento en el que podamos ir hasta San Clemente del Tuyú para devolverlos al mar», indicó.

–¿Cuánta gente trabaja en la Estación de Rescate?
–Lo que hemos logrado es algo inédito en el país, resultado del trabajo mancomunado y la gestión local entre el sector medioambiental y el productivo. Siempre digo que somos una estación tripartita: Lanchas del Sur y el Consorcio del Puerto, que son los dueños de casa, y nosotros que ponemos la rama técnica, con los biólogos, guardaparques y veterinarios. Estamos hablando de 22 personas, junto a los voluntarios, el aporte de Alberto Carnevali, la llegada de Federico Susbielles y la Familia Bozzetti.

«La idea es seguir creciendo, ofrecer instalaciones para recibir visitantes y compartir el trabajo que hacemos con la comunidad para interactuar con la oferta eco-turística y fomentar una herramienta de sensibilización», apuntó.

–¿Qué balance se puede realizar de estos primeros dos años?
–El balance es súper positivo. Hemos hecho más de lo que esperábamos y eso denota la necesidad que tenía Bahía y la región por un centro como este. Ya han pasado más de 300 animales, capacitamos voluntarios, sumamos programas y fortalecimos nuestras alianzas. Somos, junto a la Fundación Mundo Marino, uno de los dos centros autorizados en la provincia. Para dos años, es un montón.