Madera, lata, corcho y piolín. Si de estos materiales humildes resulta un tren, ¿será porque los trenes traccionan primero en la imaginación?
Se ha dicho: a veces un buen juguete no es el más sofisticado, ni hablar que tampoco el más caro, sino aquel que, sin servir a ningún propósito preciso, puede convertirse por eso en casi cualquier cosa.
Imperfecto, este ferrocarril de lata invita a suspender por un rato las urgencias de una realidad destartalada. El rato de encastrar una pieza con otra, de enlazar el nudo y unir nuestras ganas de pasarla bien con una gota de plasticola.
“El ferrocarril se va al tacho”, el taller de construcción de trenes para jugar, fue posible gracias a la mano artesana de Matías Mancisidor, Leandro Marzullo y los integrantes del taller de carpintería dependiente del Centro de Formación Profesional 401 que funciona en la Unidad Penitenciaria N° 4 de Villa Floresta.
La grilla
-Domingo 26/7, 15:30 hs.
ESTE TREN ES UNA MASA
Taller de repostería ferroviaria.
(¿Te animás a amasar, decorar y hornear galletitas con forma de locomotora?)
-Sábado 1/8, 15:30 hs.
ALLÁ LEJOS, UN BARCO
Taller de dibujo ferroportuario.
-Domingo 2/8, 15:30 hs.
KALFU
Taller de alfarería mapuche.





