Las obras se enmarcan en los procesos de recuperación que atraviesan distintas instituciones deportivas de Bahía Blanca luego de los eventos climáticos que afectaron a la ciudad, con el objetivo de restituir espacios que cumplen un rol social, comunitario y deportivo fundamental.
Fundado en 1908 y próximo a cumplir 118 años, el Club Liniers es una de las instituciones deportivas más tradicionales de la ciudad. Con alrededor de 2.000 socios y socias, el club es un espacio central para la práctica del deporte, la inclusión y el encuentro comunitario.
En el natatorio, los trabajos incluyeron la refacción integral de vestuarios, renovación de techos y estructuras, mejoras en las instalaciones de agua, desagües y electricidad, enfibrado de la pileta, incorporación de nuevas calderas y bombas, colocación de pisos térmicos, aberturas, fachada y cartelería. Estas mejoras permiten retomar actividades deportivas, recreativas y de inclusión, incluyendo las que desarrollan instituciones y organizaciones que trabajan con personas con distintas discapacidades.
Por su parte, la cancha de básquet fue completamente reacondicionada a partir del recambio del parquet, mejoras en la carpeta de juego, reparación de paredes, canaletas y desagües, renovación de tableros y pintura general, permitiendo que más de 400 socios y socias continúen desarrollando esta actividad en condiciones adecuadas y seguras.
Durante la inundación, el Club Liniers cumplió además un rol clave como centro de evacuación, albergando a más de 350 personas en articulación con el Municipio y organizaciones de la comunidad como el Grupo Scout, reafirmando su histórica vocación de servicio.

Desde hace más de 25 años, Profertil mantiene un vínculo sostenido con Bahía Blanca, acompañando iniciativas junto al Municipio y distintas instituciones educativas y deportivas. En ese marco, el programa “Clubes de Pie” busca fortalecer espacios que promueven el deporte, la inclusión y el desarrollo social de la comunidad.





