En vísperas navideñas y en el marco del cierre del ciclo «Sanar después de la tormenta», desde Unipar Manuela Fagundez elaboró una reseña sobre las actividades desarrolladas este año y la importancia de acompañar a la comunidad en cada paso.
«El ciclo de Sanar después de la tormenta lo iniciamos en abril, luego de la inundación, donde buscamos una forma de acompañar emocionalmente a la comunidad hablando de la importancia que tiene la salud mental. Buscamos llevar herramientas, poner esa impronta y mirar hacia el futuro en esos momentos difíciles», sostuvo.
«Hay que destacar en este camino, la resiliencia y como el estar todos juntos permitió salir adelante. Esa es una impronta de trabajo que estamos cultivando. Durante todo el año compartimos espacios para acompañar a las personas en su recuperación emocional, fortaleciendo el bienestar y la resiliencia colectiva. Cada taller fue un paso para construir una comunidad más fuerte, donde practicamos la escucha, creamos lazos y aprendimos herramientas emocionales para enfrentar lo inesperado», resumió Fagundez.
Con respecto a la previa navideña completó: «estamos contentos porque llegamos a 110 familias apadrinadas, a partir del puente realizado con el CCC y nuestros padrinos, voluntarios y colaboradores de Unipar. Todos se sumaron a esta iniciativa. Son cajas navideñas personalizadas, hechas de forma especial para cada familia que lo necesita».





