Profertil

«Desde que se fundó el club el apellido Andreanelli estuvo vinculado a Comercial y es muy emotivo seguir vigentes»

El arranque de agosto encontró a la entidad verdiamarilla celebrando sus 106 años de vida. Y Hugo Andreanelli, quien dejó la presidencia recientemente, ilustró este 1 de agosto de una manera especial.

Luego de cumplir su mandato como presidente del club y en vísperas de lo que fue este domingo el 106º aniversario de Puerto Comercial, Hugo Andreanelli compartió en nuestro programa de los sábados al mediodía, por La Brújula 24, sus principales vivencias y vínculos con la entidad verdiamarilla.

«Esta fecha me genera muchas cosas. Desde que se fundó el club el apellido Andreanelli estuvo vinculado a Comercial y sigue vigente. Es muy emotivo. Estos últimos cuatro años, que empezaron 2017 y ahora siguen con Pablo, mantienen la fisonomía que nos propusimos desde un principio. Todos los días hay algo nuevo en el club y crece a pasos agigantados», destacó Hugo.

Yendo al baúl de los recuerdos, el camino empezó con el fútbol y la década dorada del ’70.

«Yo recuerdo el tricampeonato del ’73 y la llegada al Regional, sumado a la participación en el Nacional. Acompañé a Comercial en todos los partidos de esa campaña y con mi papá fui a Junín. El club fletó 8 colectivos y con la gente que fue en auto se llenó el espacio que teníamos en la cancha de Sarmiento. Y la vuelta fue algo inolvidable y que queda en la retina de los ojos para siempre», rememoró.

«Como jugador gané algunos torneos de Tercera y en el ’88 tuve la suerte, después de no poder participar del primer tramo de la temporada por cuestiones laborales, de ascender a Primera. Mario Errazu con 18 años era nuestro DT y ese plantel obtuvo el título con jugadores de la casa. Y hasta convertí uno de mis pocos tiros de tres en esa definición. Y el 2001 fue lo máximo. Como en el ’73 fue para el fútbol, el 2001 fue para el básquet. Nunca pensamos que podíamos ser campeones de Primera», resumió con su ADN basquetbolero.

En tanto, sobre su mandato y la vocación dirigencial, estos tiempos modernos llegaron con nuevos desafíos.

«Todos los que pasaron nos dejaron una experiencia muy buena. Yo empecé en el ’94, como secretario de actas, y en el ’96 se puso de pie el Koketo. Nunca me había propuesto ser presidente del club y cuando llegó el momento me encontró tranquilo. Pudimos conformar un buen grupo de trabajo en un momento difícil del club. Uno ve el crecimiento del día a día. Ahora estamos abocados con el predio de formativas y lo que se hizo con la obra de iluminación es algo maravilloso. Se está trabajando en el acceso del Giorgetti y le vamos a dar un toque a la pileta. Y ahora esto tiene que seguir», concluyó Andreanelli.