Un día después del discurso del presidente Javier Milei en el Congreso de la Nación, el gobernador Axel Kicillof encabezó la apertura del 154° período de sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense, en donde volvió a polarizar con líder libertario, a quien responsabilizó por la crisis económica que atraviesa el país.
“La crisis que vivimos tiene una causa central: el programa económico del Gobierno nacional, no hay novedad alguna en las herramientas; tampoco entonces habrá novedad en sus consecuencias”, destacó Kicillof y señaló que el Gobierno va a contramano del contexto internacional, en donde los países apuestan a la protección de la industria nacional.
Además, a 50 años del último Golpe Militar, el mandatario bonaerense advirtió por el ascenso de las extremas derechas que atacan la convivencia democrática y la idea misma de comunidad. Por caso, Kicillof señaló la virulencia del discurso de Milei en el Congreso nacional, el domingo por la noche en el prime time, al que calificó de “circo” y un mensaje “cargado de odio”.
Vale señalar que, una novedad de este año, es que al igual que el jefe de Estado libertario, el Gobernador bonaerense pronunció su discurso de apertura de sesiones ordinarias parado sobre un atril, y no sentado en el estrado de la presidencia de la Cámara de Diputados como otros años.
Repasa una por una las frases más resonantes del discurso de Kicillof
- “Hoy no vivimos en dictadura, pero sí somos testigos del ascenso de las extremas derechas que en muchos países están atacando la convivencia democrática. Tristemente, también nuestro país se convirtió en un laboratorio de una derecha extrema que gobierna exaltando el odio, consagrando al insulto y a la humillación como método político, con persecución judicial y condenas injustas”.
- “Desde Paolo Rocca a Cavallo, desde Mirta Legrand a Melconian todos le están señalando al presidente lo evidente: LA ARGENTINA NO VA BIEN”.
- “Las familias se encuentran cada vez más endeudadas, el panorama es alarmante: se están destruyendo empresas en todas las ramas, en todas las provincias y de todos los tamaños. Desde que asumió Milei, escuchen, cerraron cerca de 30 empresas por día”.
- “Podría seguir durante horas enumerando sectores en crisis o empresas a punto de cerrar como consecuencia de un verdadero plan de destrucción masiva de la industria nacional, las empresas caen como moscas en todos los rincones del país”.
- “El crecimiento del que hablan es en realidad el crecimiento de la desigualdad y de las riquezas de una pequeña minoría, más extranjera que argentina, que festeja ganancias extraordinarias mientras la enorme mayoría de los argentinos la está pasando cada vez peor”.
- “¿Qué clase de equilibrio tiene una sociedad cada vez más desigual y precarizada? ¿Qué estabilidad tiene una familia amenazada por el despido, donde la plata no alcanza y las deudas crecen? ¿Qué clase de orden es posible con una crisis económica que genera angustia y desesperación?”.
- “Si seguimos 6 años más en este rumbo, Argentina corre peligro de perder sus rasgos productivos y culturales más destacados como país y como sociedad. Este no es “un ajuste más”: es una disputa por el tipo de país que aspiramos a ser”.
- “Lo primero que tenemos que recuperar, es el orgullo y la convicción de que esta tragedia no es inevitable, de que esta realidad se puede cambiar”.
- “Por más esfuerzo que hagamos desde el Gobierno Provincial, actuando como escudo y red, la verdad es que no alcanza. No hay soluciones provinciales para una crisis nacional, ni tampoco una solución provincial para evitar el destino al que nos conduce este rumbo económico”.
- “Ninguna provincia se salva si el país se hunde, ningún sector se salva si la mayoría se hunde. No existe una “isla” que prospere en un país que se desintegra. No existe un municipio o un gobierno provincial que pueda reemplazar a un Estado nacional que deserta. Es necesario cambiar el rumbo nacional”.
- “Frente a este Gobierno Nacional, que de Nacional tiene solo el nombre, hace falta sumar fuerzas”.
- “La construcción de esa alternativa requiere de mucho más que decir ´no a esta política, no a Milei´, el desafío no es narrar el daño sino ofrecer una salida y demostrar que no hay que resignarse, que no estamos condenados a este modelo, que existe una alternativa mejor, una alternativa que debe ser productiva, federal y bien nacional”.
- “No estamos condenados a esta pesadilla. Hay otro camino, con oportunidades reales, con un Estado que acompaña, con un proyecto de desarrollo que promueva a todos los rincones de la patria. Hay otro camino hacia el futuro”.




