Santiago Castillo comenzó su camino en el fútbol desde muy chico en las inferiores del Club Atlético Kimberley, donde dio sus primeros pasos hasta los 14 años.
Luego llegó una gran oportunidad en Independiente de Avellaneda, una experiencia que le permitió formarse en el máximo nivel de juveniles y crecer tanto dentro como fuera de la cancha.
Tras la pandemia regresó a Mar del Plata y volvió a vestir los colores de Kimberley, club que siempre le abrió las puertas. Más tarde tuvo la posibilidad de cumplir otro sueño: jugar en Italia, defendiendo los colores de la Viterbese en la Serie C, una categoría muy competitiva del fútbol italiano. Una experiencia inolvidable que marcó su carrera y que espera volver a vivir en el futuro.
Actualmente, Santiago atraviesa un gran presente futbolístico en Kimberley, donde firmó contrato gracias a su rendimiento y continúa trabajando con el sueño intacto de llegar a Primera División.
Detrás de ese camino también aparece una figura muy importante en su vida: su abuelo, Quique Vignoni, reconocido personaje histórico de Ingeniero White. Su amor por el fútbol, sus enseñanzas y su manera de entender el juego fueron fundamentales en la formación de Santiago, quien hoy se siente orgulloso y agradecido de llevar ese legado consigo.





