El Gobierno dictó conciliaciones obligatorias en dos conflictos sindicales que amenazaban con afectar la operación aérea en todo el país y logró desactivar, al menos de forma transitoria, medidas de fuerza en aeropuertos en la antesala del fin de semana largo del 23 y 24 de marzo.

Las decisiones alcanzaron, por un lado, al conflicto con los controladores aéreos y, por otro, a la disputa entre la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), que había anunciado un paro con impacto en 27 aeropuertos del país.
En ambos casos, la intervención oficial obliga a suspender las medidas de fuerza por un período de quince días.
La resolución lleva alivio a miles de pasajeros que tenían previsto viajar durante el fin de semana extra largo, en el que se combina el feriado puente del lunes 23 con el feriado del 24 de marzo, fecha en la que se conmemora el golpe de Estado de 1976.
ATE acató la conciliación pero advirtió que el conflicto sigue abierto
Tras el dictado de la conciliación, ATE confirmó que suspendió el paro previsto en los aeropuertos, aunque cuestionó la decisión oficial y advirtió que el conflicto de fondo no se resolvió.
“Una vez más y a pesar de los recurrentes incumplimientos del Gobierno, hemos decidido acatar la conciliación obligatoria”, señalaron desde el gremio. Sin embargo, remarcaron que la medida no apunta a resolver el problema de fondo sino a evitar el impacto de la protesta: “No usan la conciliación para atacar las causas que originaron la medida de fuerza sino las consecuencias que iba a tener el paro”.

El sindicato sostiene que el reclamo principal se centra en el cumplimiento de acuerdos salariales pendientes. “La demanda está clara y es absolutamente razonable: lo único que pedimos es que cumplan con el aumento de los adicionales acordados”, afirmaron.
Además, advirtieron que, si no se alcanza un entendimiento en los próximos días, retomarán las medidas. “Si en los próximos días no existe un acuerdo, inmediatamente vencidos los plazos de esta conciliación, retomaremos las medidas y las profundizaremos”, señalaron.
El antecedente de los controladores y un sistema en tensión
La decisión del Gobierno se suma a la conciliación obligatoria dictada también hoy en el conflicto con los controladores aéreos, que también generaba el peligro de cancelaciones, demoras y reprogramaciones en vuelos de cabotaje e internacionales.
En ese caso, la medida alcanza a los trabajadores vinculados al sistema de navegación aérea y busca frenar restricciones en la autorización de despegues que impacten en la programación de las aerolíneas.

El conflicto con los controladores se arrastra desde hace meses, con reclamospor recomposición salarial, denuncias de incumplimiento del convenio colectivo y cuestionamientos cruzados entre los gremios y las autoridades del sector.
Qué está en juego en el sistema aéreo
Los controladores aéreos cumplen un rol clave en la operación: autorizan despegues y aterrizajes, ordenan el tránsito de aeronaves y garantizan la seguridad en el espacio aéreo. Por eso, cualquier medida que limite su tarea genera un efecto inmediato sobre los vuelos.

A esto se suma el rol de los trabajadores nucleados en ATE dentro de la ANAC, organismo responsable de la regulación y supervisión de la actividad. La combinación de ambos conflictos elevó el nivel de riesgo operativo en las últimas semanas.
En conflictos recientes, las restricciones en franjas horarias específicas no interrumpieron vuelos en curso, pero provocaron un efecto dominó sobre toda la programación diaria, con demoras que se extendieron más allá de los horarios de protesta.
Fuente: El Cronista





