Hace días se cumplió un año de uno de los momentos más difíciles que le tocó atravesar a nuestro querido Club Comercial. La inundación golpeó con fuerza nuestras instalaciones, provocando importantes pérdidas materiales y afectando el normal desarrollo de nuestras actividades deportivas y sociales.
Fueron días muy duros para toda la comunidad de Ingeniero White y para quienes formamos parte de esta institución. Sin embargo, frente a la adversidad apareció lo mejor de nuestra gente.
Socios, vecinos, deportistas, dirigentes y voluntarios se acercaron para colaborar de distintas maneras, demostrando que el club es mucho más que un edificio: es una comunidad unida por el esfuerzo, la solidaridad y el sentido de pertenencia.
Durante este año se trabajó intensamente para recuperar los espacios afectados, volver a poner en marcha las disciplinas y restablecer la vida institucional del club. Paso a paso fuimos reconstruyendo lo que el agua había dañado, siempre con el compromiso de seguir adelante.
El balance de este año es claro: atravesamos un golpe muy duro, pero también demostramos la fortaleza de nuestra institución y de nuestra comunidad.
Hoy el Club Comercial sigue de pie, con sus puertas abiertas, con sus actividades en marcha y con el firme objetivo de continuar creciendo y reconstruyendo todo aquello que la inundación intentó llevarse.
Agradecemos profundamente a cada persona y Empresa que colaboró, acompañó y confió en este proceso. Ese apoyo fue fundamental para que el club pueda ponerse nuevamente en movimiento.
El Club Comercial es parte de la historia y del corazón de Ingeniero White. Y como tantas veces en su historia, una vez más volvió a levantarse.





