A seis años de su paso como delegado, bien lejos de Ingeniero White, al norte de Estados Unidos las intensas nevadas que rodean el entorno en el que vive Rubén Caldez tienen muy poca coincidencia con lo que hasta hace un tiempo era su vida «normal».
En 2023, por cuestiones laborales, el ex-presidente de Whitense inició una nueva etapa junto a su familia, con profundos cambios en el plano cultural, social y laboral.
«El cambio es rotundo. Esto empezó en 2023 y tuvimos que pasar un tiempo de transición y adaptación junto a mi esposa Celeste y mis hijos, principalmente con el idioma, la cultura y la vida en Estados Unidos», señaló Caldez, quien actualmente trabaja en una empresa como jefe de mantenimiento de dos edificios y una flota de vehículos.
«La idea es brindar ayuda a los inmigrantes para que terminen sus estudios y puedan insertarse en el mundo laboral. Lo mismo en cuestiones legales, localización de domicilios, oportunidades. Yo me ocupo del mantenimiento de la sede y de los vehículos que transportan a los chicos y adolescentes», detalló.
«Es un aprendizaje todos los días, es muy dinámica la vida acá. La experiencia es buena, aunque el cambio es de 180 grados. Las situaciones son distintas, se planifica, se hace previsión de todo. El cambio es en todos los aspectos. En mi caso, que estuve tanto en el sector público como el privado, veo que las cosas funcionan de otra manera. Lo hablo con compañeros de México, Uruguay, Guatemala y a ellos les pasa lo mismo. Está todo estandarizado», destacó.
«Un ejemplo es el tema de la nieve y las tormentas. Un día llamamos para una asistencia y nos dijeron que en 25 minutos llegaban, y en 25 minutos literalmente estaban en casa», subrayó.
Ser delegado de Ingeniero White
«El trato con las personas, tener la puerta de mi oficina siempre abierta para cualquier problema. Muchas veces las necesidades de los vecinos no van de la mano con los tiempos de la gestión. De todos modos, siempre traté de plantear posibles soluciones y ver si era viable. Siempre traté de dialogar. Algunos se enojaban y era entendible. Me quedaron muchas personas con las cuales sigo en contacto».
«Hace poco estuve de visita y pasé a saludar a amigos. En White es fundamental el trabajo con las instituciones codo a codo. Son el sostén y el pilar fundamental de la localidad. Quedaron muchas cosas por hacer y la llegada de la pandemia frenó todo. Me llevé los mejores recuerdos y siempre hablo muy bien de la gente de White».
El balance personal
«En esos años pudimos trabajar junto a los vecinos en temas de desagües, limpieza, compuertas. Pienso que hubo obras y aportes que mejoraron la calidad de vida de la gente. Mi balance fue bueno. Ahora viéndolo desde este lugar cambiaría cosas, pero en su momento creo que hicimos lo correcto. Y siempre voy a estar agradecido a los empleados de la delegación porque fue admirable el trabajo que hicieron».





