La doctora Juliana Moisés, docente de esta Casa, ganó el premio CIAFBA a la Excelencia en Investigaciones Agroalimentarias Sostenibles, del Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la Provincia de Buenos Aires, por su aporte tangible al sector, como un bioestimulante ideado con recursos renovables provenientes de la misma actividad.
āEl trabajo de Juliana MoisĆ©s se destaca por su rigor cientĆfico y la aplicabilidad de sus resultados en sistemas productivos reales, aportando soluciones para la reutilización de residuos agroindustriales como enmiendas orgĆ”nicas.
āSus hallazgos muestran beneficios en la salud del suelo, la nutrición de cultivos y la generación de insumos valiosos dentro de la economĆa circular. AdemĆ”s, la investigación abre oportunidades de empleo rural y promueve el desarrollo de prĆ”cticas agrĆcolas mĆ”s resilientes frente al cambio climĆ”ticoā, destaca el fallo de la comisión de Educación del concurso del Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la Provincia de Buenos Aires.
MoisĆ©s ganó la primera edición recibió el Premio CIAFBA a la Excelencia en Investigaciones Agroalimentarias Sostenibles, organizada por la entidad bonaerense, con su tesis de posgrado āUtilización de Residuos Agroindustriales: Biotransformación, Evaluación de las TĆ©cnicas de Caracterización y Efectos en la Calidad del Suelo y el Cultivo de Trigoā, dirigida por Juan Alberto Galantini.
La entrega de la distinción, que consta de un millón y medio de pesos y un diploma, fue en Av. Colón 80, con la participación de autoridades del ente organizador y la UNS, entre ellos el rector y la vicerrectora doctores Daniel Vega y Andrea Castellano, respectivamente, y el director decano de AgronomĆa, mag. Miguel Aduriz.
MoisĆ©s, de 35 aƱos, es bahiense, docente del Departamento de AgronomĆa y fue becaria en el Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona SemiĆ”rida (CERZOS- UNS-CONICET).
En su trabajo, analizó los componentes de los residuos de distintas actividades agroindustriales del SOB, como la cÔscara de girasol derivada de la industria aceitera, alperujo de la obtención de aceite de oliva, residuos de la malta de la fabricación de cerveza artesanal, borra del aceite de soja, compost de estiércol bovino y residuos de la cosecha de cebolla, entre otros.
La investigadora indicó que se basó en dos problemas que se evidencian en la zona: la degradación del suelo y el aumento de la generación de residuos orgÔnicos sin destino ni plan de gestión acorde, y que el resultado es la posible valorización como enmiendas para mejorar la salud de los suelos y la obtención de productos bioestimulantes para favorecer el desarrollo de los cultivos.
āMuchos de estos residuos son difĆciles de descomponer, lo que provoca contaminación y problemas de salud. Es importante destacar que, bajo condiciones adecuadas de manejo, los residuos orgĆ”nicos agroindustriales constituyen un recurso agronómico de alto valor como enmiendas y/o fertilizantes, ademĆ”s de reducir el riesgo de los efectos ambientales negativos que produce su concentración.
āEl objetivo general fue estudiar diferentes residuos orgĆ”nicos agroindustriales generados en el sudoeste bonaerense, su factibilidad de reutilización valorización y aplicación al suelo, y su posterior efecto sobre el desarrollo y nutrición del cultivo de trigo.
A partir del anÔlisis, desarrolló ademÔs un bioestimulante para mejorar la salud de los cultivos, especialmente del trigo, que es el cereal mÔs cosechado en la zona.
āSe comprobaron los efectos positivos del producto sobre trigo en diferentes estadios de desarrollo. Su aplicación como bioestimulante mejoró la producción del cultivo, con efectos positivos en la mayorĆa de las variables que influyen directamente sobre la producción.
āEn zonas semiĆ”ridas, el efecto positivo en aƱos con estrĆ©s hĆdrico, le confiere aĆŗn mayor relevancia, dado que le otorga al cultivo mayor tolerancia, factor fundamental en el SOB. La base sobre dichos residuos constituye una alternativa de valorización con un doble efecto ambiental positivo: por un lado, el aprovechamiento del residuo sin una acumulación y/o disposición final inadecuada, por otro, la posibilidad de obtener a partir de fuentes renovables, dado que en la actualidad se obtienen de fuentes no renovables.
āEs una forma de abordar la actividad agropecuaria de una manera mĆ”s sistĆ©mica, identificando que la solución a problemas existentes, puede estar dentro del mismo sistema productivoā, refirió.
Sostuvo que āeste tipo de soluciones generan cĆrculos virtuosos dónde la economĆa se favorece directamente por la generación de dos productos y la no disposición final de los residuos, e indirectamente por la generación de empleo y la salud que se consigue en el suelo, teniendo en cuenta que un suelo mĆ”s sano es mĆ”s productivo y resilienteā.
El rector de la UNS Daniel Vega, indicó que ānuestro futuro depende de un buen manejo del sueƱo, asĆ que felicitaciones a nuestra docente galardonadaā. TambiĆ©n agradeció al Colegio por āponer con este tipo de iniciativas el desarrollo cientĆfico de las universidadesā.
La titular de la entidad organizadora, ingeniera agrónoma Lorena Elorriaga, mencionó āsste acto consolida la articulación entre la universidad, profesiones y territorio, destacando la relevancia de la ciencia como motor de transformación hacia sistemas agroalimentarios mĆ”s justos, innovadores y sostenibles.





