La trufa negra es el hongo comestible mĆ”s fino, aromĆ”tico y deseado de la gastronomĆa mundial, comparte el podio de lo mĆ”s alto de la gastronomĆa con el caviar y el foie gras. Por sus caracterĆsticas se lo asocia a las raĆces de robles, encinas y avellanos.
Pero por estas tierras no son tan conocidas. Pero Rafael Clark, de Trufas de Nuevo Mundo, quiere echar por tierra este mito. De hecho, según cuenta en exclusiva para Mercado.com.ar, de junio a septiembre, en el hemisferio Sur, se produce el deseado fruto comestible que a precio de mercado «en tranquera del campo tiene un valor FOB aproximado de u$s 1.200 y en el restaurante el cliente paga unos 3.200 euros en Europa».
La Trufa Negra es originaria del sudeste de Francia, norte de Italia y diferentes regiones de EspaƱa. Se la puede consumir congelada y en subproductos como aceites, pates, quesos, sopas, jugo o agua de trufa y conservas, entre otras tantas alternativas. La Trufa se usa para saborizar platos variados como salsas, risotto, queso y hasta postres.
Y da algunos datos mĆ”s, para entender un poco por quĆ© el fruto vale tanto en el mercado. Ā«La Trufa tiene su mayor valor fresca y una vida de aproximadamente 30 dĆas
después de cosechada, luego se congela», cuenta. Es por esta vida corta en estado fresco, también, que su precio tiende a subir.
Lo bueno es que, mÔs allÔ del hongo, se pueden elaborar subproductos trufados como aceites, pates, mantetuilla, cremas, arroz, diferentes conservas y también jugo de Trufa».
Trufas del Mundo, la empresa argentina que tiene como objetivo posicionarse como la primera de Ćmerica Latina que trabaje Ć©ste exclusivo mercado. La empresa ya ha implantado 25 hectĆ”reas en el aƱo 2012 y 25 hectĆ”reas en 2014, por lo que esperan las primeras Trufas en el aƱo 2017. Ā«Ćste proyecto surgió entre el aƱo 2010 y 2011 cuando todos los socios fundadores se juntaron y decidieron hacer el emprendimiento en el suroeste de Buenos Aires. La idea era producir trufas frescasĀ» cuenta Clarck, y agrega, Ā«parece muy simple pero para producir un Ć”rbol que tenga el hongo de la trufa en sus raĆces el proceso lleva casi dos aƱos, asĆ se tiene una planta lista para poner el suelo y que cinco aƱos despuĆ©s produzca las primeras trufasĀ».
De hecho, «Una plantación de trufas no tiene una vida limitada y una vez por año vuelve a dar producción» explica Clarck . «Si se respeta el ciclo de producción por temporada de la planta puede producir desde 40kg hasta 100kg por hectÔrea lo cual es una muy buena cantidad». Un producto, sin dudas, sólo para paladares negros.
El proyecto arranco inicialmente en 2008, por lo que el próximo año ya estarÔ lista la producción. «Actualmente tenemos mÔs del 75% del capital dentro del proyecto, estamos en las etapas finales» confirma el encargado de comunicación.



