Tuvimos la alegría de ser parte de La Cocina del Museo, una propuesta del Museo del Puerto junto a la Asociación Amigas, que nos regaló una tarde de encuentros, aprendizajes y comunidad.
Compartimos con familias, infancias, adolescentes y jóvenes una jornada llena de sonrisas, canciones, sabores y trabajo en equipo.
La tarde también se llenó de música con la participación de niños, niñas y adolescentes de la Comedia Musical Valeria Lynch, que compartieron sus voces y su talento, haciendo de este encuentro un momento todavía más especial.
Porque una cocina puede ser mucho más que un lugar donde se prepara comida. Puede convertirse en una mesa que reúne, una historia que se comparte, un saber que se transmite y un espacio donde todas las voces tienen lugar.
Estos encuentros nos permiten encontrarnos con otros, reconocer los saberes de nuestra comunidad y construir aprendizajes desde la experiencia, la participación y el trabajo colectivo.
Aprendimos haciendo, compartiendo y acompañándonos. Cuando generamos espacios de participación para nuestras infancias, adolescencias y familias, estamos construyendo comunidad y fortaleciendo vínculos.
Gracias al Museo del Puerto y a la Asociación Amigas por abrirnos las puertas y generar estos espacios donde la educación, la cultura, el arte y la comunidad se encuentran.





