Héctor Osvaldo Ghizzoni, docente jubilado y exvecino de Ingeniero White, atraviesa una compleja situación luego de una cadena de dificultades que comenzó con la inundación del 7 de marzo de 2025. Desde hace más de diez meses no puede caminar y actualmente permanece alojado en un geriátrico de Carmen de Patagones, a la espera de una cirugía.
Hasta el temporal, Héctor vivía junto a su esposa, Marisa, en una vivienda ubicada en la zona de Sisco y Mascarello, en Ingeniero White. El ingreso del agua provocó graves daños y dejó la propiedad inhabitable.
La casa había sido adquirida mediante un crédito hipotecario y, luego de distintas gestiones, la hipoteca fue transferida a un matrimonio que se comprometió a avanzar con la recuperación del inmueble. Tras ser evacuados inicialmente a una clínica de Punta Alta, Héctor y Marisa se trasladaron meses después a Viedma. Sin embargo, debido al elevado costo del alquiler, finalmente se instalaron en Patagones.
A comienzos de noviembre, la situación de Héctor empeoró. Mientras caminaba sufrió una fuerte caída que le provocó una lesión en la rodilla y complicaciones en el pie izquierdo. Desde entonces, según relató, no volvió a caminar.
Comenzó un tratamiento de kinesiología en el Hospital Municipal Pedro Ecay de Patagones, pero ante la falta de evolución los médicos indicaron la necesidad de una intervención quirúrgica. El pedido se encuentra actualmente en evaluación de IOMA y todavía no tiene una fecha definida.
En paralelo, su esposa recibió un diagnóstico de cáncer de mama y comenzó un tratamiento de quimioterapia. El proceso la dejó debilitada y sin posibilidades de brindarle a Héctor la asistencia que necesita para sus actividades cotidianas.
Ante esta situación, la pareja decidió que Héctor ingresara a una residencia para adultos mayores. Actualmente se encuentra en un establecimiento ubicado en calle Harostegui 18, en Patagones. Si bien el lugar mantiene un convenio con IOMA, la familia debe afrontar los gastos de internación hasta que se concrete la autorización correspondiente.
“Soy docente jubilado y hemos recibido alguna ayuda de familiares y amigos, pero ya no podemos insistirle a las mismas personas”, expresó Héctor.
A los costos del geriátrico se suman el alquiler del departamento donde vive su esposa, los medicamentos y otros gastos relacionados con los tratamientos médicos.
Por este motivo, Ghizzoni decidió hacer pública su situación y solicitar la colaboración de quienes puedan ayudarlo a afrontar los gastos mientras espera su operación y acompaña a su esposa durante el tratamiento.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de Mercado Pago, a nombre de Héctor Osvaldo Ghizzoni, mediante el alias sapa.buzo.alamo.mp.
Con información de La Brújula 24.





