El fin de semana pasado renovamos la sala de la inmigración al incorporar un objeto que ahora es de los más antiguos exhibidos en el museo.
Se trata de un baúl que atravesó océanos desde mediados de 1800 hasta llegar al puerto de Buenos Aires en 1948 y, un día después, por tren a Ing. White. El año pasado la familia Lupo lo acercó al museo, después de salvarlo de la inundación.
Así que el sábado toda la familia Lupo se reunió en la sala para recordar al abuelo “Nino” y sus historias.
Pero también se acercaron vecinas y vecinas de White y Bahía Blanca, porque las historias personales son colectivas a la vez: en ese objeto están las guerras mundiales, el hambre, los desplazamientos forzados y los procesos migratorios a escala mundial, que también forman parte de las memorias de muchas familias argentinas.
Sí, el baúl atraviesa la historia de seis generaciones de una familia, pero contiene además la experiencia cada vez más urgente que vemos en las noticias del día.





