En la sala cocina del museo pasa de todo, a veces tocan en vivo músicas y músicos populares o se toma el chocolate más rico del mundo.
Sobre las mismas mesas, otro dÃa hay talleres de escritura o de hacer lanchitas de pesca miniatura.
Esta vez fue el lugar de un taller de canciones, que coordinaron Paula Trama y Barbi Recanati.
Ellas vinieron a la ciudad invitadas por Karma Producciones y, entre recital y recital, pasaron por la cocina del museo a proponer conversaciones en torno a letras y músicas exageradas: porque en una canción se pueden manifestar formas de amplificar experiencias del amor, las amistades, la ciudad, ¡del mundo!, que muchas veces pasan desapercibidas.





