El puerto atraviesa dÃas de intensa actividad, con avances en conectividad logÃstica, obras de mantenimiento clave y una rápida recuperación operativa tras el reciente conflicto con transportistas.
En ese contexto, una de las principales novedades es la incorporación de una nueva ruta de cabotaje a cargo de Naviera del Sud, que une Ushuaia, BahÃa Blanca y Buenos Aires. El servicio incluye recaladas en la terminal local operada por Patagonia Norte.
El inicio de esta operatoria se concretó con el buque Argentino II, que en su primera escala movilizó más de 200 contenedores. Se trata de una experiencia inicial que apunta a consolidar una frecuencia sostenida y aumentar progresivamente los volúmenes transportados.
Además, este esquema abre la posibilidad de futuras conexiones de transbordo hacia Brasil, con el objetivo de fortalecer el movimiento de contenedores y ampliar la proyección regional del puerto.
En paralelo, avanzan trabajos fundamentales de mantenimiento a través de una nueva campaña de dragado en sectores internos del puerto. Estas tareas son clave para garantizar condiciones seguras de navegación y operatividad en muelles y áreas de maniobra.
Los trabajos se llevan adelante con la draga DN 28, operada por la firma Jan De Nul, mediante un sistema de inyección de agua que permite remover sedimentos sin necesidad de extracción directa.
Desde el área de Dragado y Balizamiento, su responsable, el ingeniero Gerardo Bessone, destacó que este tipo de intervenciones resulta esencial en zonas donde la sedimentación impacta rápidamente sobre la profundidad operativa.
Estas mejoras se dan en un escenario de clara recuperación de la actividad. Luego de varios dÃas de parálisis por protestas de transportistas en reclamo de mejores tarifas, el puerto retomó niveles elevados de movimiento.
Las terminales cerealeras del sistema volvieron a operar con intensidad, registrando el ingreso de alrededor de 1.800 camiones diarios. El flujo, visible especialmente en la ruta de acceso 252, se acerca a valores máximos históricos.
Este repunte permitió normalizar la operatoria, agilizar la carga de buques que se encontraban demorados y recomponer la dinámica logÃstica del sector.
De este modo, entre la incorporación de nuevas rutas de cabotaje, el sostenimiento del calado mediante obras estratégicas y la recuperación del ritmo operativo, el puerto de BahÃa Blanca vuelve a consolidar su capacidad de respuesta, en un contexto internacional cada vez más exigente para el comercio exterior.





