La Fragata ARA Libertad, buque escuela de la Armada Argentina, ingresó al Puerto La Plata para iniciar una nueva etapa de mantenimiento y alistamiento técnico en el Astillero Río Santiago, perteneciente al Estado bonaerense. El arribo forma parte del cronograma operativo regular previo a futuras navegaciones de instrucción.
Tras su ingreso al puerto, la emblemática embarcación fue trasladada a las instalaciones del astillero, donde se desarrollarán trabajos de inspección, revisión de sistemas y controles estructurales, con el objetivo de garantizar condiciones óptimas de seguridad y operatividad.
El proceso de mantenimiento se inscribe dentro del esquema habitual de la fragata, que alterna largas navegaciones oceánicas con períodos de parada técnica destinados a preservar su funcionamiento y prolongar su vida útil.
El rol estratégico del Astillero Río Santiago
La participación del Astillero Río Santiago en la puesta a punto de la Fragata Libertad vuelve a poner en valor su capacidad técnica, infraestructura y experiencia para intervenir sobre unidades navales de gran porte. Su intervención refuerza el rol del astillero como actor clave del sistema naval e industrial argentino.
Además, la operación destacó la articulación logística entre el puerto y la industria naval, permitiendo la ejecución de tareas complejas sin interferir en la operatoria comercial habitual del sistema portuario.
El Puerto La Plata como nodo de apoyo naval
El ingreso de la fragata también evidenció la capacidad operativa del Puerto La Plata para recibir embarcaciones de gran tamaño y facilitar su derivación hacia instalaciones especializadas de mantenimiento y reparación.
En los últimos años, el puerto consolidó un perfil multipropósito, combinando actividades comerciales, logísticas e industriales con operaciones vinculadas a la flota naval y proyectos estratégicos de infraestructura.
Preparativos para futuras navegaciones
Una vez concluidos los trabajos en el Astillero Río Santiago, la Fragata ARA Libertad retomará su agenda operativa, que incluye viajes de instrucción con guardiamarinas y misiones representativas de la Armada Argentina.
El paso por el astillero constituye una etapa clave para asegurar que el buque continúe cumpliendo su histórico rol formativo, operativo y simbólico, en condiciones técnicas adecuadas.
Fuente: ArgenPorts





