Un nuevo procedimiento podría aportar datos clave para identificar a la persona encontrada sin vida en una zanja de Ingeniero White, cuyo fallecimiento fue confirmado días atrás tras la realización de la autopsia.
Según los primeros indicios, al cuerpo se le removieron las huellas dactilares para ser enviadas a la ciudad de La Plata, donde se realizará un estudio especial destinado a intentar recuperar el dibujo papilar. El objetivo es poder confrontar dicha información con la base de datos del Renaper y, de ese modo, avanzar en la identificación del cadáver. Este proceso, en principio, podría demorar alrededor de un mes.
Por otra parte, hasta el momento no se presentó nadie en Ingeniero White para reclamar el cuerpo, aunque los investigadores no descartan que se trate de alguien proveniente de otro barrio de Bahía Blanca o incluso de otra ciudad.
De acuerdo con los resultados de la autopsia, que determinaron que el fallecimiento se produjo entre cinco y siete días antes del hallazgo, el período a analizar en las cámaras de seguridad resulta amplio. Esto complica la búsqueda de registros fílmicos, en especial en los accesos al Puerto, donde debería haberse captado el paso de la víctima.
El análisis de las imágenes demanda muchas horas de revisión en tiempo real y se lleva adelante de manera conjunta entre personal policial y operadores del Centro de Monitoreo, en un trabajo coordinado que busca reconstruir los últimos movimientos de la persona fallecida y aportar elementos que permitan establecer su identidad. (LB24).




