Desde su puesta en marcha por parte de las Empresas ElĆ©ctricas de BahĆa Blanca (una filial local de la CompaƱĆa Ćtalo Argentina de Electricidad), el 1 de octubre de 1932, hasta su salida de servicio el dĆa de los inocentes de 1988, la usina General San MartĆn -bautizada en un principio Ā«Ingeniero WhiteĀ»-, proveyó de electricidad a BahĆa Blanca y a una creciente zona de influencia por mĆ”s de cincuenta aƱos.
Su historia, por tanto, tiene mucho tiene que ver con el desarrollo de nuestra ciudad. En ella se produjo durante dĆ©cadas la energĆa necesaria para que funcionasen elevadores y muelles, y tambiĆ©n para que encendieran cada una de las lamparitas, las heladeras, las planchas, las radios y los televisores que fueron poblando los hogares de Ingeniero White, de BahĆa Blanca, e incluso, de varias localidades de la región, una central elĆ©ctrica cuyo funcionamiento dependió, en lo concreto, del trabajo de muchĆsimas personas: 150 trabajadores en sus mejores Ć©pocas, entre peones, medio oficiales, oficiales especializados, capataces, jefes de sección y de turno, que se encargaban de trabajos especĆficos, aunque relacionados entre sĆ, dentro de las secciones de mĆ”quinas, calderas, electricidad, regulación, laboratorios de agua y aceite, taller regional, carpinterĆa, pinturerĆa, hojalaterĆa, almacĆ©n…
Inaugurada en tiempos en los que comenzaba a declinar la hegemonĆa del capital inglĆ©s en la región, la historia de esta usina da cuenta de la estatización del servicio elĆ©ctrico durante el primer gobierno peronista, brinda testimonio sobre el incremento en la demanda energĆ©tica derivado del desarrollo de la industria nacional en los ’50 y los 60′, para terminar siendo un ejemplo elocuente de la polĆtica de desguace del patrimonio pĆŗblico de fines del siglo XX. A pesar de haber sido declarada Monumento Histórico Nacional y Provincial, la central General San MartĆn aĆŗn espera ser recuperada, como lo fueron en estos Ćŗltimos aƱos su taller de mantenimiento (hoy Ferrowhite), su parque y la residencia del jefe de planta (La Casa del EspĆa).






