Para quienes pasan por Esquel, en Chubut, es una visita obligada. Y son muchos los que, desde distintos destinos, se acercan para experimentarlo. El Viejo Expreso Patagónico, mÔs conocido como «La Trochita», es uno de los trenes de trocha angosta mÔs antiguos del mundo y nos invita a hacer un viaje en el tiempo.
La experiencia arranca antes de subirse. Conviene llegar temprano para ver el acoplamiento de los vagones y su despliegue de humo blanco que inunda el cielo. Una vez arriba, llega un anuncio interesante: se puede degustar chocolate caliente y tortas caseras.
Ā«La trocha es la distancia que hay entre riel y riel, y en este caso es de solo 75 centĆmetros. Por eso es tan pequeƱaĀ», nos explica la guĆa Daniela Crespi. Ā«Las mĆ”quinas consumen 100 litros de agua por cada kilómetro que recorrenĀ», agrega.
Otra caracterĆstica es la calefacción a leƱa. Cada vagón tiene una salamandra que nos ayuda a pasar el viaje calentitos, mientras saludamos a travĆ©s de la ventana al paisaje teƱido de blanco.
Si se puede elegir ubicación, conviene el coche NĀŗ 1125: es el Ćŗnico original que queda. AdemĆ”s, como estĆ” en el medio, permite sacar la foto Ā«obligadaĀ» tanto a la ida como a la vuelta. Cuando la guĆa dice āĀ”ya!ā asomamos la cĆ”mara por la ventana y podemos retratar la parte delantera del tren mientras sigue una curva.
Este tren nos permite viajar de la misma forma que hace 70 años. Fue el 25 de mayo de 1945 cuando llegó por primera vez a Esquel. Al principio fue sólo tren de carga y después se hizo mixto: de carga y para pasajeros. Cumplió una función social muy importante en la zona. Se cerró en 1993 y en febrero del 94 recuperó su esplendor.
La Trochita recorre 18 kilómetros con lentitud, entre 25 y 30 Km/h, pasando por pueblos, arroyos y cordones montaƱosos. Una hora despuĆ©s, llegamos a Nahuel Pan, residencia de una comunidad tehuelche-mapuche. AllĆ tendremos 45 minutos para comprar artesanĆas y ver el Museo de Culturas Originarias. Luego, nuevamente el show. El tren queda detenido, pero la locomotora se destraba, da toda la vuelta y acopla en la parte final, preparĆ”ndose para el regreso. Y asĆ volvemos a Esquel, con nuevas sonrisas e imĆ”genes para el recuerdo.
Cómo llegar. A pocas cuadras del centro de Esquel, calle Roggero y Av. Pte. Perón. Durante todo el año, sale todos los sÔbados a las 10 horas. En época de vacaciones aumenta la frecuencia hasta seis veces por semana. Para chequear las salidas, seguir en Facebook a La Trochita Esquel.
CuƔnto cuesta. Para los argentinos, $ 180 los mayores, $ 70 los chicos de 6 a 12 aƱos. Gratis los menores de 5. Jubilados y estudiantes universitarios, $110.
Atención. Conviene sacar los boletos 3 o 4 dĆas antes, porque se agotan. Las venden en la estación o en las agencias de turismo de Esquel.
Fuente: Clarin.





