El Presidente de la CĆ”mara de Diputados de la Nación JuliĆ”n DomĆnguez dio a conocer el texto del proyecto de Ley impulsado por el Diputado Gastón HarĆspe y comandado por el empresario y el Subsecretario de Puertos y VĆas Navegables de la Nación Horacio Tettamanti.
El proyecto tuvo un fuerte apoyo con la presencia de sindicalistas integrantes de la CGT oficialista. Antonio Caló a la cabeza expresó que es de su interés que este proyecto se convierta en Ley porque tendrÔ una consecuencia positiva en la generación de fuente de trabajo de la metalmecÔnica.
Cierto es que la industria naval es la madre de las industrias y la fomentación de Ć©sta traerĆ” una gran variedad en fuente laboral con la reactivación de industrias. Pero ĀæCuĆ”l es el interĆ©s del Subsecretario de Puertos y VĆas Navegables de la Nación?
El astillero SPI pertenece al ingeniero Horacio Tettamanti, quien es funcionario nacional, en un claro caso de incompatibilidad entre su cargo público y su actividad como ingeniero naval que explota la empresa y paralelamente ocupó el cargo de secretario de Producción del intendente Gustavo Pulti, hasta que Florencio Randazzo lo llamó a integrar su ministerio de Transporte.
Tettamanti tiene intereses privados en relación al funcionamiento del astillero SPI ubicado en una zona del puerto con privilegios a expensas del Estado en ese estratégico lugar de operaciones. También se lo vinculó con grandes contratos con Venezuela.
Ubicado en la escollera Sur del puerto de Mar del Plata, se dedica a la reparación naval y a la construcción de barcazas fluviales, no a la construcción de buques. Horacio Tettamanti es su propietario multifuncionario K. Logró cerrar un muelle pĆŗblico para su exclusiva explotación y lo alquila a buques extranjeros asiĆ”ticos que se amarran a esperar la zafra del calamar. Estos barcos pescan fuera de las 200 millas y permanecen en el puerto de Mar del Plata en el amarradero āprivatizadoā desde el menemismo por este sĆŗper funcionario siempre oficialista que llega a albergar hasta 20 buques.
Un mercado cautivo
El proyecto del Diputado HarĆspe reza en su articulado que no se podrĆ” importar ningĆŗn buque pesquero mayor a 5.000 Toneladas Registradas Brutas (TRB) ābajo ninguna modalidadā. Impide el traspaso de bandera a buques que no sean construidos en astilleros nacionales y aquellos que en la actualidad enarbolen otra bandera.
Limita la construcción de buques hasta 5.000 TRB cuando en las gradas de astilleros nacionales hay capacidad para construir hasta 80.000TRB.
El proyecto crea el Fondo Fiduciario PĆŗblico para la incorporación de infraestructura, Equipamiento y tecnologĆa en los astilleros y talleres navales nacionales y prefinanciación de la construcción de buques y artefactos navales. Es decir que todos aportaremos para financiar la construcción de buques extranjeros.
Un discurso patriota y la exclusión de los sectores afectados
Horacio Tettamanti, impulsor de esta iniciativa desde sus orĆgenes seƱaló que Ā«en la plataforma de gobierno de NĆ©stor Kirchner ya se decĆa que un objetivo primario era alcanzar una ley de marina mercante e industria naval en forma conjunta. Esto comenzó con un decreto provisorio, el 1010, donde se fija el mandato legal para que tengamos una ley, y ahora tenemos la oportunidad de honrar esa promesa.Ā»
Por su parte el secretario ejecutivo de Casin, vicepresidente de FINA y vocal de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) Miguel Ćlvarez seƱaló a La Nacion : āLos armadores y los gremios fueron convocados cuando el proyecto de ley era apenas un proyecto de decreto. Lo rechazaron con mĆŗltiples observaciones y no volvieron a ser convocados. Resulta llamativo e insultante que se diga que este proyecto de ley impulsado por Harispe e inspirado por Tettamanti tiene consenso. Todo lo contrario, sólo lo apoyan los pocos que se verĆ”n beneficiados por Ć©l. Y entre ellos estĆ” el propio subsecretario. Por eso, desde Casin enviamos cartas a los diputados que integran las comisiones que deberĆ”n tratar los proyectos de ley presentados (Presupuesto, EconomĆa y Hacienda, e Intereses MarĆtimos) para advertirlesā.
Desde el Centro de Patrones Fluviales y Oficiales de Cabotaje, con su secretario Julio GonzĆ”lez InsfrĆ”n a la cabeza, denuncian que el sector de la marina mercante no necesita fondos ni subsidios del Estado, sino un marco normativo que balancee la competitividad argentina en el negocio de la hidrovĆa.
InsfrĆ”n, quiĆ©n lleva adelante un trabajo militante de concientización sobre la necesidad de tener una Ley āseriaā para la Marina Mercante, sostiene que hoy el vecino paĆs de Paraguay tiene la flota fluvial mĆ”s grande de LatinoamĆ©rica, seguido por Bolivia. Argentina solo transporta un 3% de la carga que pasa por la hidrovĆa Paraguay-ParanĆ”.
Los buques de bandera nacional pierden competitividad con impuesto a las ganancias, tributos fiscales y pagan un 21% mĆ”s caro el combustible a comparación de los empujes Paraguayos, mientras que ambos cargan en el muelle de Chacabuco, Puerto General San MartĆn .
Por otro lado InsfrĆ”n remarca que la reactivación de la Flota Fluvial Argentina conlleva la generación de fuentes laborales para el sector e indirectos. Pero el Estado tiene que garantizar la competitividad de sector para seducir a los Armadores (empresarios) y permitir la importación de buques y cascos desnudos que luego necesitarĆ”n de las barcazas construidas en los astilleros nacionales. āla carga estĆ” hoy, no podemos seguir mirando como los otros paĆses transportan la carga y nosotros no hacemos usufructo de nuestra parte, la argentina estĆ” perdiendo U$u 5.000.000 por aƱo en concepto de fleteā, sentenció.
āEstamos en desacuerdo con el proyecto del diputado Harispe, ya que no se han modificado los artĆculos que lĆmitan a este sector y lo llevan al exterminio. El próximo 18 de agosto en el Congreso Nacional, el Diputado Nacional MartĆnez Campos presentarĆ” un Proyecto de Ley de Marina Mercante Nacional. Un marco legal apoyado por la FeMPINRA que agrupa la mayorĆa de los sindicatos marĆtimosā, dijo el dirigente.
Fuente: 11noticias.com.ar





