¿Y cómo empieza una fiesta popular en Ing. White? ¡Cocinando! Por eso llamaron especialmente a María Marzocca para que haga una cazuela gigante, porque sabían que había cocinado para muchas personas en cantinas de Ing. White, La Boca, Mar del Plata… y aceptó. Multiplicó su receta para 50 personas hasta llegar a 20.000 porciones.
«Había que condimentar semejante cantidad”, dice su hija Margarita, quien también cuenta que María pidió que los 600 kilos de cebolla fueran cortados a cuchillo. Por supuesto no estaba sola, «unos a otros íbamos convocándonos: mirá, se están reuniendo, te necesitamos para hacer esto, estamos pensando hacer tal cosa, tal evento y así surgió la primera fiesta, la primera cazuela” dice Mirta Vitakis.
Para la cocción, Galme Pesquera San Antonio prestó una batea de 2,40 x 1,20 x 1,20. Algunos recuerdan que en un momento se perforó y pudieron arreglarla con la ayuda de trabajadores de dragas. El despacho de la cazuela fue desde las 9 hasta las 20 hs, el primer día se vendieron 16 mil porciones, y en el transcurso de la mañana siguiente se agotaron. Cada porción pesaba 250 gramos sumando un total de ¡5000 kilos de cazuela!
En la prensa se invitaba a llevar su propio recipiente, Cristina Leiva cuenta: «la cola para la compra nacía al lado de ese tinglado, en frente de GEPA, porque estaba ahí la caja y llegaba hasta la salida del puerto, en la parte de Vélez Sarsfield. Todo era una cola de gente con los tupper yendo a comprar la cazuela».





