El whitense Abel Pintos sorprendió a miles de fanáticos al presentarse, de manera inesperada, al escenario del Cosquín Rock 2026 y protagonizar uno de los momentos más vibrantes de este fin de semana.
El cantante irrumpió en las imponentes tarimas del festival más importante del país y desató la euforia del público al interpretar uno de los grandes himnos del rock nacional.
El desembarco de Abel generó un gran revuelo entre sus fans y los fanáticos del rock. En el marco del 25º aniversario de esta edición que se repite año tras año todos los veranos, -y que este 2026 reunió a más de cien artistas en siete escenarios simultáneos-, su presencia aportó una cuota extra de emoción a una edición ya cargada de momentos históricos y cruces inesperados entre figuras de distintos géneros.
En este marco, la inconfundible voz del folclorista era una de las más esperadas de un público que se mostraba expectante y eufórico. Sin embargo, lejos de brindar un show como solista, eligió prestar colaboración con importantes bandas del género al que se le atribuía homenaje.
Durante su aparición, Abel Pintos compartió escenario con Alejandro “Ale” Kurz, referente de El Bordo, y juntos interpretaron canciones emblemáticas que hicieron vibrar a todo el predio. También hubo lugar para la versión Jijiji de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, generando un clima de exaltación total entre músicos y espectadores.
«Yo a Ale hace muchos años que lo conozco», aseguró. Respecto al pogo, señaló sonriente: «Con esta canción es infalible que suceda».
La sorpresa no terminó ahí: el cantante se sumó además a la presentación de Eruca Sativa, aportando su impronta vocal a una performance potente y cargada de energía.
El cruce entre estilos reafirmó la apertura musical que caracteriza al festival, donde el folklore, el pop y el rock conviven sin prejuicios. Cabe destacar que el solista arribó a suelo cordobés de la mano de su hijo Agustín, fruto de su matrimonio con Mora Calabrese.





