Hay lugares que tienen el don de la resistencia. Espacios donde el tintineo de las copas y el murmullo de las mesas parecen detener el avance frenético del siglo XXI.
El Café Bar Miravalles, centenario baluarte de la bohemia bahiense, será el escenario este sábado 31 de enero a las 19:30 hs del inicio de temporada 2026 del ciclo «Un vermut con la historia», una velada que promete ser inolvidable.
La cita no es casual. El calendario marca un hito absoluto: se cumplen 100 años del nacimiento de dos voces irrepetibles que, nacidas con apenas días de diferencia en 1926, se convirtieron en las dos caras de una misma moneda arrabalera: Julio Sosa y Roberto «el Polaco» Goyeneche.
Por un lado, se recordará la figura de Julio Sosa, el «Varón del Tango». Nacido en Las Piedras, Uruguay, un 2 de febrero, Sosa fue el último gran fenómeno de masas del género. Con su estampa recia y su voz profunda, logró el milagro de devolverle el tango a la juventud y al corazón de la ciudad en una época donde el género buscaba nuevos rumbos, antes de que un fatídico accidente silenciara su voz a los 38 años, en la plenitud de su gloria.
Por el otro, el homenaje abrazará la eternidad de Roberto «El Polaco» Goyeneche. Nacido el 29 de enero en el barrio porteño de Saavedra, el «Polaco» fue el arquitecto del silencio y el fraseo. Su manejo de los acentos, el arrastre de las palabras y ese susurro intimista lo convirtieron en un vocalista imposible de confundir.
Goyeneche no solo fue un tanguero; fue el puente definitivo que unió al tango con el rock en los años 80, generando una «solidaridad sonora» con artistas como Litto Nebbia, Charly García y Fito Páez, una unión que hoy sigue siendo bandera de la música nacional.
La jornada en el Miravalles trascenderá lo musical para convertirse en un acto de justicia histórica. El escritor, gestor cultural y miembro de la Academia Nacional del Tango, José Valle, compartirá anécdotas de sus vidas, transportando a los asistentes a la época de oro de estos ídolos.
El repertorio clásico de los artistas estará a cargo de las voces de Gaby y Galo Valle, con la participación de la pareja de baile conformada por Laura Borelli y Gustavo Rodríguez, asegurando que el espíritu del 2×4 inunde cada rincón del café.
Además, se entregarán distinciones a la trayectoria al locutor, periodista y productor Emilio Turcumán y al abogado y gestor cultural Marcelo Cebrian, reconociendo su labor en la preservación de la cultura local.
Como broche de oro, se efectuará la inauguración de una plaqueta conmemorativa que quedará fijada en las paredes del café como testimonio del centenario de estos artistas.
El evento, que cuenta con la adhesión y el auspicio de la Academia Nacional del Tango, es un manifiesto cultural. Con entrada libre y gratuita, la comunidad bahiense tiene una cita con sus raíces en Av. Cerri 777.
Porque en el inicio de este 2026, el Café Miravalles nos recuerda que, mientras haya una voz que cante y un amigo que escuche, la llama de nuestro patrimonio nacional seguirá ardiendo con la misma fuerza que hace cien años.





