Hasta la década del ´’70 en White había puerto y había balnearios: Galván, El Atlántico, La Playita de la Usina, Colón, Puerto Viejo.
Estaban los muelles, los trenes, los elevadores de granos y también los tamariscos que daban sombra antes de meter los pies entre la arena y el barro.
En una entrevista del Archivo Oral del Museo grabada en 1996, Pedro Quinter cuenta que alos balnearios de White «venían colectivos llenos desde Bahía. El balneario del Puerto Viejo tenía tamariscos grandes, casillas para cambiarse, canoas para pasear, pasarelas y puentecitos para que los chicos bajaran. Una barbaridad, era un paraíso».
La foto Nº 1902 del Archivo Fotográfico muestra a un grupo de mujeres de la familia Bacunoff, en el balneario de Puerto Viejo, en 1949. Al fondo, los elevadores de chapa dan cuenta de que este era un «paraíso» un tanto particular: donde el ocio, el descanso, la diversión, podía tener de fondo el run run de la división internacional del trabajo.





