De los 102.000 estudiantes universitarios que se recibieron el último año en la Argentina, 34.000 salieron de las carreras de Derecho y Ciencias Económicas. Es decir, uno de cada tres egresados elige esas carreras tradicionales.
En tanto, el paĆs necesita al menos duplicar la cantidad de ingenieros para estar en lĆnea con las cifras de graduados que exhiben paĆses de la región.
En paĆses desarrollados como Alemania y Francia se gradĆŗa un nuevo ingeniero cada 2000 o 2500 habitantes. Brasil, Chile y otros paĆses latinoamericanos tambiĆ©n tienen cifras mĆ”s altas que la Argentina.
Asimismo, segĆŗn estimaciones del Consejo Federal de Decanos de IngenierĆa, la Argentina necesitarĆa casi duplicar esta cifra para llegar al menos a un ingeniero cada 4.000 habitantes, la meta definida por el Plan EstratĆ©gico lanzado por el gobierno anterior.
Pero hoy, por cada 100 abogados, se gradúan 31 ingenieros, según un informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA).
El desfasaje es menor en las instituciones pĆŗblicas: en las universidades estatales, por cada ingeniero se gradĆŗan 2,4 abogados, mientras que en las privadas la cifra asciende a 20, segĆŗn el reporte al que accedió el diario ClarĆn. AsĆ es que las universidades estatales aportan el 83% de los graduados de IngenierĆa; las privadas, el 17 por ciento.
Ā«El paĆs pierde oportunidades de desarrollo por no tener suficientes ingenieros. Este dĆ©ficit nos deja relegados en Ć”reas estratĆ©gicas como el software, las energĆas alternativas o los desafĆos de infraestructuraĀ», planteó Guillermo Oliveto, decano de la sede porteƱa de la Universidad Tecnológica Nacional.
Consultado por el matutino, Oliveto sostuvo que el problema es de vocación y de formación: Ā«Por un lado, la ingenierĆa tiene mal marketing entre los jóvenes, hay una percepción de que son carreras difĆciles. Por el otro, en la secundaria hay un dĆ©ficit de formación en matemĆ”tica, fĆsica y quĆmicaĀ».
En algunas ingenierĆas el dĆ©ficit es mĆ”s agudo que en otras. Por ejemplo, en 2014 solo se recibieron 8 ingenieros metalĆŗrgicos, 10 ingenieros en minas y 11 ingenieros nucleares en todo el paĆs.
La mĆ”s popular es ingenierĆa agronómica, con 1492 egresados, seguida de ingenierĆa industrial (1021) e informĆ”tica (835). En esta Ćŗltima hay graves problemas de deserción porque los alumnos empiezan a trabajar temprano, informó ClarĆn.
Ā«Cuando un joven elige una carrera lo hace por diversos motivos. AdemĆ”s de su interĆ©s o vocación, pesa el conocimiento de la oferta formativa y su potencial relevancia en el mercado laboral. El Estado puede orientar Ć”reas prioritarias por región para fomentar el desarrolloĀ», explicó Mónica Marquina, investigadora y directora del programa de Calidad Universitaria de laĀ SecretarĆa de PolĆticas Universitarias.
Julieta Claverie, investigadora de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, agregó que reorientar las elecciones de los jóvenes es un trabajo de largo plazo, que requerirĆ”, entre otras cosas, Ā«ordenar la oferta de carreras, establecer mecanismos de articulación regional, detectar necesidades de la población, atender a los problemas y demandas locales, definir objetivos económicos para cada región, crear empleo e inserción laboral para los graduados, mejorar los sistemas de becas, estimular la movilidad docente y estudiantil, y articular el sistema de ciencia y tecnologĆaĀ».
Fuente: iProfesional





